Sigur Rós.
Hablar de Sigur Rós es
hablar de mi banda de música favorita, y eso es mucho
decir. Quizás este sea un regalito que su compañía
discográfica nos hace comprar a los más fanáticos de
los islandeses, pero todo disco de Sigur Rós merece
especial atención. Nada más hay que empezar
observando y disfrutando como cuidan todo tipo de
detalles a la hora de elaborar una tontería como es
la caja del cd, las fotografías que en él aparecen
(muchas veces son mis fondos de escritorio) o el tipo
de letra que utilizan. Para mí, junto con Radiohead
(y no se si me dejo alguien más) son los mejores en
este aspecto, consiguen que valga la pena pagar por
los discos, dándote ese "algo" adicional y
diferencial... aunque bueno los que no compren discos
originales -porquesepuedebajargratisenmeptres- no me
comprenderán, tampoco es mi intención convencerlos.
Lo dicho, por casi veinte euros, nos hacemos con once
canciones, distribuidas entre versiones en directo de
temas anteriores, y canciones de estudio de nuevos
temas (caras b)... como un single muy caro, además
que no cabe bien en mi mueble por su tamaño
anti-standard... una vez hechas todas las críticas
solo queda disfrutar de su música, que por lo que he
podido escuchar (apenas me hice con él el sábado)
siguen en la misma línea, es decir, que si te gusta
takk y ( ) te van a encantar. Y como noticia de
última hora, esta semana inician la grabación de su
próximo trabajo de estudio...
Mi espina clavada es no haberlos visto nada más que
una hora en directo, en un festival veraniego...
¿para cuándo en un teatro?
D.