Travis: ya pasó lo peor.
Hace cuatro años Travis lanzó “12
memories” un disco que salió a la luz tras a ver
estado cerca la disolución del grupo debido al
accidente de uno de los integrantes de la banda.
De ese disco quizás solo “Re-ofender” pudo
salvarse, ahora que lo peor pasó, los de Glasgow
dejan a un lado la oscuridad y vuelven a sus
dulces melodías con su nuevo trabajo “The
boy with no name”.
Travis no son el mejor grupo del mundo pero tienen
una habilidad especial para crear bonitas canciones y
como decíamos al principio dulces melodías que en
muchas ocasiones aunque se diga lo contrario están
cargadas de optimismo y buenas sensaciones, como
muestra “Closer” primer single de este disco que deja
claro que Travis, han vuelto.
El disco comienza con “3 times and you lose” una
canción con una guitarra acústica brillante y una
buena manera de abrir el disco. Temas como “Big
chair” o “Eyes Wide open” muestran una pequeña
evolución en el sonido de la banda y se alejan
levemente de ese sonido tan característico de la
banda escocesa que impregna todo el disco. Otro tema
a destacar es “My eyes” no es una mala idea
escucharla para empezar el día o en el coche mientras
vas al trabajo o a clase o para pasear en estos días
de verano. El lado más negativo del disco son las
algo pesadas “Battleships” o “New Ámsterdam” que
cierra el disco pero no todo iba a ser bueno. Como
curiosidad, el titulo del disco viene dado por la
indecisión de Fran healy (cantante) y su esposa para
decidir el nombre de su hijo. El disco contiene una
canción oculta, un dueto con la famosísima (en el
Reino Unido) KT Tunsdall.
Miguel.